4 de marzo de 2010

Capitulo 10.-Debate

Nuevo capitulo, ya lo tenia escrito desde hace un Full de tiempo pero no me había dado tiempo de subirlo para ustedes.
Un comentario pliss

Capitulo 10
Debate


Es posible conseguir algo luego de tres horas de pelea, pero es seguro que se podrá conseguir con apenas tres palabras impregnadas de afecto.
Confucio

¿Qué? Creo que hoy no me lave bien las orejas, porque creo a ver escuchado que Ángel es mi hermano. Mi hermano.... creo que no dormí bien y estoy alucinando al rato que, veré elefantes rosas voladores.
— Tu mi hermano....
— Si
— Nooo esto no me lo creo.....
— Porque no me crees....
— Es imposible –Me levante arrastrando la manta y intentando ver si esto no era una cámara escondida o algo así –Que va seguir luego.... no tendré una gemela por ahí....
— No, pero tienes una prima que se parece mucho a ti –Tengo primas... o mejor que eso tengo otra familia o más bien dicho una verdadera familia.
Me seguí de largo hasta la cocina, donde como perro golden retriever me siguió mi disque hermano. Saque leche de cocina y me la serví en un vaso.
— Tu nunca cambias
— ¿Eh? –dije con la boca llena.
— Pues siempre que discutías con alguien siempre ibas por un vaso de leche.
— No tienes pruebas que sea tu hermana.
— Te diría una prueba de sangre, huyes de las agujas –tome un sorbo de leche para que no se notara mi sorpresa, como sabia eso. Me acuerdo que hace unos años me hicieron unos estudios... que no fueron terminados, porque me negué o más bien me escape de consultorio –O me lo negaras.
Iba replicar cuando mi mama grito desde la entrada.
— Estas aquí Carla
— Si mama en la cocina –conteste quitándome la cobija.
Cuando entro y solo de ver a Ángel tiro todo al suelo. Avente por un lado la manta y fui a recoger las cosas. Sin embargo se acerco dejando tiradas las cosas.
— ¿Quién es él? – Estaba pálida.
— El Ángel –presente y lo corrí a la vea –Pero ya se iba.
— Eh –dejo medio desorientado a Ángel
Me acerque a Ángel y lo empuje hasta la entrada, nunca pensé encontrarme en esta situación.
— Lo siento–Dije mientras cerraba la puerta.
Cuando por fin estuve en mi cama, después de un tarde tediosa y agotadora. Normalmente mi mama no me preguntaba casi nada todo en general, pero que me interrogara sobre Ángel me dejaba casi sin palabras.
Le conté casi todo sobre él, excepto de que se creía mi hermano y saben que me dijo.... que me alejara de el. Bueno creo que en eso a la mejor le haría caso, si sigue con sus locuras de que soy su hermana. Aunque mis sospechas aumentaba, el sabia demasiadas cosas sobre mí. Que me dejaban pensando ¿como supo?. Pero investigando un poco, mucho diría yo y con empeño se podría saber.
Hay otra opción en este asunto y si decidía creer en que él era mi hermano; mi vida podría dar una vuelta de 360° en un abrir de ojos. Pero en cambio fuera todo esto una mentira, cruel pero mentira ¿Qué se ganaba él?
Ya no quiero pensar más en esto, bueno solo por ahora no podría posponer las cosas; aunque a mí se me da muy bien lo de posponer las cosas. Tenía una interminable de cosas que dejaba a medias como pintura, baile tradicional, bastoneras, listoneras, King boxing cerámica, Karate... creo que esa fue en la que dure menos, con el primer día basto para asustarme y nunca volverme a presentar. Ya me dolía la cabeza de recordarlo y también el estomago.
Si esta noche me la pasaba sin sueños realmente sería un milagro, pero la verdad es que no tenía tanta fe.
Mis sueños esa noche fueron como recuerdo presente de esta tarde, mi mente me estaba jugando una mala pasado de nuevo, me traiciona. ¿Podria ser Ángel mi hermano?
Me levante recuperando mi viejo habito de llegar tarde, un poco mas y no me dejan entrar. Ya en mi asiento me estaba apenas acomodando el chaleco del uniforme con las prisas ni había traído suéter, creo que con este frio no pasare de este día.
— Carla, tierra llamando –Voltee y me llamaba Sandra.
— ¿Qué pasa? –Pregunte.
— Te estuve llamando pero no me contestabas –no era novedad que pareciera ida.
— Lo siento es que estaba distraída –intente sonreír -¿Qué me decías?
— ¿Qué si querías forma pareja conmigo?
Realmente no estaba prestando atención, ya había pasado las dos primeras horas del día. Sin saber me había tocado con Sandra, pero que había pasado con Martha ella por lo regular trabajan juntas; voltee a ver a Martha y fue seducida al camino del mal por Joel. En las últimas semanas el siempre había sido mi compañero desde el día que fue mi compañero de laboratorio. Desde ese momento no me había separado del.
— Claro Sandra.
Con la maestra de literatura teníamos dos horas, esta primera hora según la íbamos a ocupar para prepararnos para el debate, que coincidencia el noviazgo. Y si las coincidencias continúan... teníamos que debatir contra Martha y Joel. Sera un lindo debate.
Cuando Salí al receso, me asome y gracias a Dios no estaba Ángel a fuera. Estaba a punto de llegar cuando vi que se les había pegado a Carol y Sara, creo que hoy no es buena idea comer con ellas. Me aleje en camino contrario. Este receso fue horrible, me la pase evitándolos, tanta era mi urgencia de no ver Ángel. Pero mi deseo no se cumplió justo antes de dar el toque me encontraron entrando al salón.
— Carla –Grito Sara
— Por fin te encontramos –dice Carol.
— Enserio, pero si estuve todo el receso aquí –mentí.
— Pero venimos hace poquito y nos dijeron que habías salido -Dijo Ángel.
— Es que fui por algo a la tienda
— Bueno yo creo que ya hablaremos después -Hay reconocía el sentido de sus palabras –Pero la próxima vez no huyas –Se rieron Carol y Sara. Sin saber el sentido que tenía para mí.
Entre sin decir nada más, me senté en mi lugar cuando la maestra anuncio que nos tocaba presentarnos.
— Bueno pasen los equipos 1 y 2 –Ese era mi llamada.
Habían formado un semi círculo donde la maestra era la moderadora, me puse justo enfrente de Joel. Nosotros se supone que estábamos a favor. Sandra empezó hablar, yo de repente hablaba pero como no me interesaba mucho el tema y eso cambio cuando la maestra tuvo que salir y nos dije como moderador a su consentida del grupo. Adivinaran quien era. Mónica.
— Bueno saben que durante el noviazgo puede haber infidelidad - Ese era un indirecta – ¿Qué opinan, encontrar?
— Bueno se puede decir que es parte del noviazgo la infidelidad, pero por eso para que tener novia si nos van engañar- Recalco las palabras Joel- puede que hasta en el primer día del noviazgo.
— Pero quien sabe a la mejor los hombres son unos inmaduros que no saben escuchar –replique.
— Pero para que escuchar si a la mejor nada nos hechan una sarta de mentiras.
— Ustedes a la mejor piensen que es una sarta de mentiras, pero es que se niegan a escuchar.
— Pero que podrías decir que nada mas es más que un amigo –continuo – a poco los amigos salen a cenar y andan muy agachaditos.
— Es que a la mejor no ven bien, les recomendaría anteojos –me sonrió.... me sonrió Joel.
— Lo dirás porque tú los necesitas
— No la verdad no, pero tú a la mejor necesitas lavarte las orejas.
— No lo creo y si fuera así mejor así no escucho tonterías.
Toda la clase guardo silencio, eso basto para que Mónica cambiara de tema. La confianza... me las pagara Joel.
— En una relación debe a ver confianza que opinan –Casi me señalo –A favor.
— Pues que es lo esencial en una relación, si no tienen confianza de que sirve.
— Muy cierto, pero se las tienen que ganar –dijo Joel como si estuviera hablando del clima.
— Claro, porque si llega a ver desconfianza es porque no quieren a la otra persona.
— Como que no querer a la otra persona, a la mejor la ama con lo locura pero la otra parte ni aprecio le tenga.
— Pero quien sabe a la mejor la autoestima la tiene tan pequeña... –junte los dedos, como midiendo –Pero a la mejor no sea la única cosa...
Los que captaron el doble sentido a mis palabras no tardaron en reír, toma eso Joel.
— Ultima pregunta antes de terminar –Anuncio Mónica - ¿Si sus parejas les fuera infiel se la perdonarían?
— No –dijo tajante Joel –Si lo hicieron una vez, lo podrán hacer otra vez
— No lo perdonaría, pero antes que nada averiguare... digo... averiguaria y escucharía... digo escuchare a la otra parte –Finalice.
Y así termino el debate o diría la conversación con Joel. Qué buena forma de hablar con el, ya me imagino la siguiente vez. Me dirigí de nuevo a mi asiento, me asome por la ventana y ahí estaba la pesadilla. Ángel, le encanta empeorar las cosas, se comporta justo como un hermano molesto.

15 de febrero de 2010

Capitulo 9.- Inicio de la Pesadilla

Capitulo 9
Inicio de la Pesadilla


Que tus problemas se vuelvan pesadillas es lo peor que te puede pasar si no abres los ojos y ves la realidad


Carla POV
Llegue hasta más temprano de lo común, mi impaciencia por ver a Joel me había ganado. Cuando llegue fui casi de las 5 primeras en llegar al laboratorio; me senté en mi banca de siempre. Veía como entraban de uno a uno mis compañeros, pero entre ellos no llegaba el que más deseaba que entrara y pudiera hablar con él y para pedir su perdón.
Llego el maestro y no llego él; casi me da el infarto cuando no lo vi. Me pase toda clase descartada, porque estaba ausente hoy. Por poco y me quemo con acido sulfúrico al estar poco atenta en la clase, que con eso conllevo un regaño monumental por departe del maestro.
Al terminar harta del regaño me quite la bata haciendo bola en la bolsa y me encamine sola al salón cuando vi a Joel llegando al salón, voltio y al verme giro la mirada para otro lado. Mi corazón sentía que se detuvo por un momento al ver que ni una mirada me podía dirigir. Cuando estuve cerca de él se puso muy efusivamente a charlar con Mónica. Puse mi mejor sonrisa y seguí caminando a mi lugar.
La clase más larga de la historia, mirando como tonta a Joel; pero mi sufrimiento por este rato terminaba. Me acerque a hablar con Joel.
— Joel podemos hablar –Pedí.
— Al rato, tengo hambre... aun puede esperar...
Cuando enfrente de mi apareció Ángel, el sabia aparecerse en los momentos menos adecuados.
— Almorzamos juntos –Dijo sin importarle Joel.
Eso basto para que Joel se fuera encolerizado.
— Claro que no –Intente con todas mis fuerzas no gritar.
— Después de cómo te trato ayer, se lo merecía.
— No... iba hablar con él.
Lo quite de mi camino con un empujoncito y salí disparada hacia el salón de Carol y Sara.
— ¿Quién te persigue? –Bromeo Carol.
— Vienes corriendo, ¿Qué paso?
Estaba a punto de contarles todo cuando me detuve a pensar. Como podía decirle a Sara que salí con Ángel, le rompería el corazón y sé que ella no entendería que nada mas salimos en plan de amigos. No le podía decir nada, como podía explicar que Joel estaba enojado. Esto se estaba volviendo una red de mentiras. Odio las mentiras, pero esta por ahora era necesaria o eso creía.
— Nada.... solo ando imperativa –Di pequeños brinquitos.
— Si se nota -Dijo Sara.
Salimos del salón y fuimos a la cafetería, de milagro Sara pidió algo mucho para comer ella sola, hoy había amanecido hambrienta. Yo solo compre un sándwich de jamón que solo mordisquee. Me miraron raro las dos cuando tire casi completo el sándwich, pero aun así se guardaron los comentarios para ellas mismas.
Me despedí de ellas sin ánimo, prometiendo vernos a la salida. Entre al salón solo viendo mi asiento y nada más. Nuestra clase empezó y puse toda la atención que pude en el pizarrón.
Este día se me hacía más largo a cada momento que pasaba y mas tratando de no ver a Joel a la distocia. Cuando toco la campana de mi salida, falto la maestra y eso nos dejaba sin clases: habíamos tenido muy pocas clases este día que mejoraba a cada momento.
Salió disparado Joel del salón, no podía perderlo de vista; tome mis cosas como pude y corrí tras él. Me empezaba a faltar el aliento cuando por fin lo alcance.
— Joel -Grite con mi último aliento.
— Mande –Respondió cortante.
— Necesitamos hablar –Proseguí, ignorando su tono de voz.
— ¿necesitas? –pregunto sarcásticamente.
— Si que necesitamos
— Habla
— Tengo que explicarte lo que sucedió el sábado.
— Porque me lo tendrías que explicar –Giro la mirada-¿Quién soy para que me tengas que dar explicaciones?
Agite la cabeza incrédula, ¿Quién era él?
— Eres a la persona que amo eso eres -dije, que me quería decir algo pero lo pared –Déjame terminar –Se me quedo mirando por un minuto y seguí –No fue una cita lo que paso con Ángel, solo salimos como amigos –Recalque la palabra amigos –aposte con el que Carol y Sara pasaban y no lo hicieron y eso fue la apuesta –Agarre con fuerzas mi bolsa.
— No soy un crio -Me echo en cara.
— Que poca fe me tienes –señale con tristeza –porque jugaría contigo que me gano
— No sé que puedas tener en tu mente retorcida –Por un momento me alegro volver a oír un poco de la bromas de Joel o eso creí que era, pero las siguientes palabras cambiaron mi opinión –yo no sé qué trames.
— No tramo nada –Me hizo enojar –Yo solo quería hablar contigo, no me gusta pelearme contigo... que no vez cuanto me duele ver cómo me trataste –delante de él no derramaría una lagrima –Ese día te suplique que me escucharas si quiera un momento y que hiciste tu –Di un paso para atrás –Me dejaste hablando...
Le avente mi bolsa y salí corriendo, ya me había cansado de darle explicaciones que él no quería escuchar. A él no le importa. Corrí por más de tres cuadras seguidas, pare para respirar. Mis lágrimas nublaban mi vista, que no vi venir lo que seguía.
Unas manos sucias me envolvieron, con una me tapo la boca y con la otra me intentaba jalar por lo que veía a un auto. Mordí su mano, con tanta fuerza como pude. Un codazo le di a las costillas, librándome por un momento de aquel extraño.
Me intento agarrar de nuevo, pero antes que me pudiera aprisionar de nuevo le di una patada en los bajos. Corrí de nuevo a la escuela, cuando choque contra alguien. Pensé que era otra vez ese extraño que me había alcanzado. Me intente zafar de amarre cuando una voz conocida me hablo.
— Tranquila Carla –Me abrazo -¿Qué te paso? ¿Porque vienes así?
— Carla que te paso –dijeron Carol y Sara.
Respiraba entre cortada y fue cuando me desmaye.
JOEL POV
Me aventó su bolsa y corrió, tarde unos momentos en salir tras de ella. En una vuelta la perdí de vista; no supe para donde se había dirigido. ¡Dios me sentía como un idiota! Que le había hecho a mi Ángel, jure que nunca la haría llorar y que hacia desconfié de ella.
Cuando la volví a localizarla la vi correr de nuevo hacia la escuela. Crecía mi desesperación por alcanzarla, cuando me detuve de repente ahí estaba en brazos de Ángel....
Ignore a Ángel y me acerque, estaba pálida.
— ¿Qué le paso? –Le pregunte a sus amigas.
— No sabemos llego llorando.... y de repente se desmayo.... –Me informo Sara.
— La llevare a su casa –anuncio Ángel.
Sus amigas intentaron protestar, les di su bolsa y me aleje de ellas. La subió a un coche color plata y se fue. Esto es mi culpa.
Carla POV
Me desperté en la sala de mi casa, cubierta por una manta. La cosa se ponía más extraña con Ángel observándome. Me moví instintivamente para el lado contrario del sillón.
— ¿Que haces? –pregunto dejando la revista que estaba leyendo.
— Bueno esa misma pregunta te la hago a ti
— Bueno leo esperando que despiertes –Se acerco y toco mi frente –Creo que ahora estas mejor, pero ahora me explicaras que paso hace rato
Al principio me dio pena decirle lo que paso, desde la conversación con Joel hasta cuando el extraño me intentaba atrapar.
— Salí corriendo como pude -apretaba la manta entre mis manos.
Se quedo pensativo un momento, eso me puso nerviosa. Que tramaba este chico, mi curiosidad me gano y termine por preguntarle.
— ¿Qué piensas?
No me contesto en lugar de eso fue a la cocina y vino con unos chocolates. ¿Cómo sabia donde estaban?
— Como te hará bien –Me lo lanzo.
— Normalmente la gente no diría eso, pero me sirve.... –Me interrumpió.
— Porque eres anémica desde pequeña -Me le quede viendo, ni quiera Sara y Carol sabían eso de mí. Ese era mi pequeño secretito.
— Si... ¿Cómo sabes eso? –empezó jugar con las manos.
— Me lo dijo Sara
— No cierto, Sara ni Carol saben eso...
— Carla tengo que decirte algo...
Espere a que hablara pero no lo hizo, parecía que tenía miedo a decirme algo.
— Vamos dime –le sonreí para animarlo. Suspiro y soltó la bomba.
— No sé cómo decirte esto –Se trabo –Te dije que mis padres hace unos años murieron –Asentí –Y también te dije algo sombre mi hermana verdad...
— Aja...
— Pues mi hermana sigue viva...
— Aja....
— ¿Como se llama? –Pregunte inocente de sucedido.
— Laila Stella
— No puede ser.... –Recordé mis sueños o diría pesadillas.
— Laila.... por fin te puedo tener cerca de mí... hermanita...

12 de febrero de 2010

Capitulo 8.- Domingo Eterno

Capitulo 8
Domingo Eterno


Tres podrían guardar un secreto si dos de ellos hubieran muerto.
Benjamin Franklin


Cuando volvía despertar, los ojos me pesaban como si tuviera algo encima de ellos; sentía un cansancio enorme, pero como no quería sentirme cansada después de la larga noche de ayer.
Voltee a ver el reloj de la mesita y ya eran las 11 de la mañana. Me levante de la cama y baje a ver que estaban haciendo mis padres. Todo estaba normal, había una nota pegada en el refrigerador:
Tuvimos que salir de emergencia, pero no te preocupes regresamos pronto. No te quisimos despertar, no olvides desayunar.
Mama
Tire la note al bote de basura y saque la leche del refrigerador. Me la iba tomar directo del cartón, pero pude oír a mama diciendo –Ni te atrevas jovencita – Mejor saque un vaso y me serví.
Estaba triste por lo Joel, tome mi teléfono y le mande un mensaje.
> Joel por favor escúchame un momento.
Termine de lavar los pocos trastes que había en el fregadero y todavía no me respondía. Le mande otro.
> Por favor solo pido un momento para explicarte todo y después si quieres no me hables
Me metí a bañar y nada aun; ahí va otro mensaje.
> Joel Cross si esperas que te ruegue.... no lo hare.... bueno la verdad si jiji
Me cambie de ropa, pero aun nada. Me senté en la sala, pase algunas horas sentada; ni pista de mis papas. Hasta que me quede dormida. Oí como azotaron la puerta, me hice la dormida
— Estela guarda algo de silencio –susurro mi papa.
— Lo siento... no me fije que Carla estaba dormida –Se disculpo.
— Vamos a la cocina no la vallamos a despertar -Oí que se alejaron.
— ¿Qué vamos hacer?
— No sé después de tanto tiempo –Me moví un poco y tire el control –No creí que nunca la reclamaran
— Espera oí ruidos
Se volvieron a acercar a la sala, intente parecer lo mas dormida posible. Los engaño por que se subieron a la su habitación. Me levante lentamente hasta que sonó el teléfono.
— Yo contesto –grite y corrí hasta la cocina por el teléfono.
— Bueno... –Rogaba porque fuera Joel
— Carla –Era Ángel.
— Si Carla al habla –Estaba decepciona que no fuera él.
— ¿Cómo estás?
— Aquí sigo, pero no tan bien como quisiera...
— Vamos ánimos –Oí algunos ruidos -No quieres salir.
— No creo que me dejen y parte no me siento de ánimos.
— Bueno será en otra ocasión.
— Oye una pregunta Ángel
— Suéltala
— Como consigues mi números –Guardo silencio –Es que tenias el de mi numero celular y de mi casa... nada más te falta mail.
— Bueno creo que te dejo tengo que comer algo – Y colgó.
Me colgó, como pudo colgarme. Subí las escaleras esperando que no me oyeran. Pegue mi oreja a la puerta, pero en ese momento abrieron la puerta.
— Que te he dicho de escuchar las conversaciones ajenas -me reprendió mi mama.
— Que no debo hacerlo.
— Bueno vamos a comer –Dijo papa.
La cena fue silencia, apenas y toque mi comida. Que fue suficiente para que me regañaran. Me subí a mi cuarto y encendí la computadora siendo que día se hacía cada vez más largo. Desde luego inicie el Messenger. Ahí estaba otra vez el dichoso Chess.
Chess: hola
Car: quien eres??
Chess: otra vez no dices hola
Car: hola quien eres??
Chess: sabes eso no es importante.
Car: claro que lo es
Chess: Claro que no.
De repente salió una conversación pasada desde el ultimo día que se apago la compu, no me había conectado en el Messenger y ahí estaba la conversación con Joel, reapareciendo.
Joel: Te..... Quiero...
Sentía que una lagrima corría por mis mejillas, me lo dijo día. Por eso piensa que juego con solo porque me desconecte ese día así como así. Yo pensaría lo mismo. Pero cuanto me duele, quería que me escuchara... Yo lo quiero... más que nada. Mis pensamientos fueron interrumpidos por el tonto de Chess y sus zumbidos.
CONVERSACION CHESS
Chess te ha enviado un zumbido.
Chess: ahora mi ignoras.
Me dio risa porque puso un monito llorando.
Car: Como olvidarte de ti...
Chess: Bueno que tanto haces para que no me peles.
Car: no te creas la última coca cola del desierto
Chess: no soy la última... pero soy la más deseable
Puso un monito levantando las cejas.
Car: te han dicho que tienes el ego más grande del mundo
Salió de repente una conversación con Carol, desde el viernes que no hablaba con ella. Cada rato Carol se cambiaba el nombre, una vez fue la señora de Edward, luego sakurita, Dorito, manzanita, cerecita.... etc.
CONVERSACION CAROL
Marion: wola!!!!
Car: ola!!!!
Marion: que haces??
Car: hablando con un tonto
Marion: jajaja
Car: y tu loquita??
Marion: nada... apenas llegando espera mi hermano robo mi teléfono.... parece que lo va tirar...
CONVERSACION CON CHESS
Car: Por favor dime quien eres???
Chess: Te mata la curiosidad verdad
Car: Si!!!
Le rogué una media hora y no me quiso decir, después de lo del teléfono de Carol; ya no hablo al parecer su hermano le estaba ganando. Al final solo termine con un nombre que ni quiera podría ser su real nombre, porque no era un nombre muy común.
Car: x favor dime que te cuesta decirme el nombre.
Chess: bueno te daré un nombre, pero es parte de mi nombre.
Car: bueno eso es mejor que nada...
Chess: dime Paolo
Car: Paolo!!! Jiji
Chess: de que ríes
Car: de nada.
Pasaron las 5...6...7...8...9...10 y seguía hablando con Paolo, de que no era de este país que había vivido en Italia. Que le encantaba la pizza igual que a mí, prefería la de peperoni. Creo que me iba caer bien; lo que se negaba a decirme si vivía en la ciudad, yo supongo que si porque sabía demasiado de la propia ciudad.

9 de febrero de 2010

Capitulo 7.- Palabras que Duelen

Capitulo 7
Palabras que Duelen


Cuidado con lastimar a alguien, por que cuando lo haces, el daño es permanente y con un perdón no se olvida


JOEL POV
Cuando llegue a la casa, después de pasar un mañana increíble con Carla, de la emoción se me había olvidado pedirle que fuera mi novia. Pero por si no estaba claro me decidí a decírselo hoy mismo. Pero no iba ser por un mensaje, tenía que ser en persona.
Cuando llegue de nuevo a su casa; toque la puerta nerviosa de la emoción, mi decepción fue grande cuando una señora algo diferente a Carla me abrió, pero aumento cuando me dijo que ella había salido. ¿Con quien había salido? Era la pregunta que mas me atormentaba en este momento.
Si casi la había dejado en su casa hace unos momentos. Me senté a fuera de su casa no creo que tardara, ya casi era hora de comer; tendría que regresar pronto.
Pasaron las horas y yo sin comer nada, cuando paso la primera hora lo tome con calma, la segunda me empecé a poner de nervios. Deje de contar las horas, pero mi desesperación crecía a cada momento.
Cuando paro un auto plateado a fuera de casa, pude ver claramente a Carla arriba de el, me había enfurecido de un momento a otro. ¿Qué hacia Carla ahí?
Vi con quien venía y una rabia creció junto dentro de mí. Ángel, ese niño malcriado como lo odia, desde este momento lo odie mas.
Carla se veía indecisa si bajar o no del auto, yo me le adelante; me pare del lugar donde estuve toda la tarde esperándola llegar. Esta ya subiendo a la moto, cuando pude oír el abrir de las puertas del auto.
— Joel –dijo agarrándome del brazo, me solté de ella de un aventón –Escúchame, por favor.
— Que tengo que escuchar Carla
— Esto no es nada
— O si no es nada verte bajar con un malcriado niño
— Pero no lo que crees.
— Se lo que vi -Me miro con unos ojos suplicantes –Ya entendí el mensaje, por eso no te preocupes, ya sé que lo de hoy fue solo un juego.
— No fue un juego Joel –vi que una lagrima se derrama ante mi crueldad. Tenía tantas ganas de limpiar y nunca volverla a hacerla llorar, pero no podía –Yo te quiero... –dijo en susurros.
— A la mejor si me quieras, pero como amigo –no la deje hablar –Pero sabes ni como amigo me tendrás.
Y fue ahí cuando hui de ahí. Pude oír a la distancia gritar mi nombre. Pero ya nada valia la pena, ya nada...
Mi corazón lo abrí ante una persona que la creía mi vida.
CARLA POV
Sentía que las piernas me temblaban, no tenía el valor del bajar de auto. No necesitaba leer la mente de Joel, para saber lo que estaba pensando en este momento. Vi como se paraba de donde estaba sentado. Iba directo para su moto. No podía dejar que fuera sin ninguna explicación.
— Joel –dije agarrándole del brazo, pero se soltó de un aventón –Escúchame, por favor.
— Que tengo que escuchar Carla
— Esto no es nada
— O si no es nada verte bajar con un malcriado niño
— Pero no lo que crees –Porque no me dejaba darle explicaciones.
— Se lo que vi –lo mire esperando que me creyera -Ya entendí el mensaje, por eso no te preocupes, ya sé que lo de hoy fue solo un juego.
— No fue un juego Joel –Esas fue la gota que derramo el vaso, me dolía tanto que me dijera eso. Que no pude contener mis lagrimas mas–Yo te quiero... –dije casi en un susurro.
— A la mejor si me quieras, pero como amigo –Continuo–Pero sabes ni como amigo me tendrás.
Lo vi alejarse sin quiera dejarme explicar. Todo lo que pedi un fue un momento para explicarle todo, solo eso pedí. Pero no me dejo decirle casi nada. Sentia que mis lagrimas se derramaban, desde el principio intente controlarlas, pero esto era mas de lo que podía resistir. Me dolía en alma verle decirme esas palabras, pero lo que más me dolía era ver que lo había hecho sufrir.
Sentí que unos cálidos brazos me rodearon por detrás. Ángel de seguro, había admirado todo este teatro. Me voltee y llore en sus brazos.
— Por favor no llores –Me rogo –El no merece tus lagrimas...
— Lo he arrumado todo...
— El mañana te escuchara
— No lo hará es un testarudo...
— El nota que te quiere, por eso se enojo... –Veía como no sabía explicarse –Si no te quisiera no se habría reaccionado así.
Mis lágrimas corrieron libremente, sabía que una vez que comenzaran no dejarían de parar. Sentía que los brazos de Ángel me apretaban con calidez un poco más. Me sentía destrozada; Ángel se separo un poco de mi.
— No puedes entrar así a tu casa –Claro que no, como podía entrar llorando y no tener que dar explicaciones –Vamos a dar una vuelta.
Me ayudo a subir al coche. Después de unas vueltas y aun no me podía controlar; al final termine mandándole un mensaje a mi mama que iba a cenar con Ángel. Me llevo a un restauran, el pidió como siempre como para dos personas para él solo. Yo casi ni probé bocado. Me pidió que comiera, casi me rogo. Pero lo único que me acabe fue una rebanada de pastal que pidió. Como supo que me encantaba el chocolate.
Ya estaba de regreso otra vez en la entrada de la casa, la escena se me venía a la mente; lo saque de mi mente por este momento, ya estaba calmada no necesitaba ponerme mal otra vez.
— Gracias
— No hay de que –Acaricio mi mejilla – No te preocupes por eso tonto... no vale la pena –Beso mi mejilla –Vamos entra hace un poco de frio.
— Si
— Buenas Noches
Cuando entre grite que ya había llegado, subí directo a mi habitación. Me tire sobre la cama y empecé a llorar.
Toda la noche me había quedado llorando y cuando pude dormir mi pesadilla comenzaron de nuevo.
— Hermanito –Grite cuando un rayo cayó. El entro corriendo en unos minutos.
— Tranquila Stella –Me abrazo en cuanto llego.
— Tengo miedo -Me abrazo más fuerte.
— Estoy aquí, no tengas miedo... Nada te va pasar...
Después de que se calmaran los rayos, me había quedado abrazada. Me estaba quedando dormida, cuando mi hermanito se iba ir.
— No te vayas –Le pedí.
Se metió entre las cobijas y me abrazo. Pero esta vez pude ver el rostro de mi hermano. Me recordó a Ángel, pero más pequeño. Me levante intentando no gritar, no puede ser; ya estoy alucinando de lo mal que estoy.
Rodie mi rodillas con mis brazos intentando calmarme, non podía ser el mi hermano. Después de unos minutos me calme y metí dentro de las cobijas, esperando dormir sin sueños.
Mi mundo se derrumba.... hermanos... chicos.... aa los hombres tienen la culpa.